Corvette Z06 (2003-2013) Una revolución pasada


Hoy en nuestro blog de motor echamos la vista atrás y os traemos el Chevrolet Corvette Z06 C6 fue la sexta generación de todo un mito de la marca Chevrolet como es el Corvette. Un biplaza de 4,46 metros de longitud del que hay dos versiones en función de su carrocería: Coupé y Convertible.

Por precio, el Corvette competía con los BMW M3 y Mercedes-Benz C 63 AMG pero en cuanto a potencia sus competidores eran los Audi R8 y Porsche 911. Era menos refinado que todos los anteriores, menos lujoso y con menor atención por el detalle, pero no síntoma de mala calidad si no de que lo que querían era transmitir sensaciones y vaya que si lo conseguía.

El Corvette C6 tenia varios inconvenientes a la hora de usarlo todos los días. La falta de funcionalidad a la hora de aparcar. Se necesitaba mucho espacio para girar ya que media 4,46m una cifra bastante alta para un biplaza. La parte inferior de la carrocería tenia una pieza de plástico que golpeaba con mucha facilidad en el suelo. Pero salvando estos aspectos, el Corvette no era para nada incómodo para viajar, no es muy ruidoso y, con la suspensión opcional ajustada en su dureza mínima, los baches no llegaban con mucha nitidez a los ocupantes.


El acceso al habitáculo del Corvette no tenia ninguna complicación especial, salvo que, por la ubicación de los asientos, había que flexionar mucho las piernas y dejarse caer sobre los asientos, algo incomodo si no estas acostumbrado pero una vez resuelto este tema todo andaba como la seda.

El Chevrolet Corvette C6 con potencia 436 CV es un coche que permitía aprovechar la gran aceleración que da el enorme motor V8 tanto en recta como en curva y disfrutar de la conducción. A diferencia del Porsche 911 o Audi R8, sus reacciones son mas amplias en función del estado de la carretera. Cuando está en mal estado hay que emplearse mucho más con el volante para mantener la trayectoria que cuando está absolutamente liso. El Corvette tendía a seguir las roderas longitudinales que a veces hace el tráfico pesado y, si pasabas por encima de un bache mientras estabas apoyado en una curva, es posible que tuvieras que echar mano a alguna que otra de tus habilidades como piloto.

Pese a ello el control de estabilidad y de tracción que traía de serie el Corvette C6 estaban ajustados de tal manera que las ruedas posteriores podían llegar a patinar de forma apreciable antes de entrar en funcionamiento; al principio puede dar la impresión que no tiene ayudas electrónicas a la conducción. Todo esto estaba justificado según Chevrolet para «animar a los conductores del Corvette a que mantengan el sistema siempre conectado».


El consumo del Corvette C6 era algo elevado. En un recorrido por autopista a una media de 120 km/h gastaba aproximadamente 12 litros cada 100 kilómetros. Dos de los motivos que hacían que el Corvette no gastase demasiado en ese recorrido son que el motor se podia hacer que no pasara de 2000 rpm y que su resistencia aerodinámica al avance estaba muy bien lograda.

En cuanto a prestaciones el Corvette C6 te podía catapultar de 0 a 100km/h en unos 4,5 segundos algo nada mal para un coche de 436 Cv y de un peso de unos 1.551 kg. La velocidad punta de esta flecha era de 300 km/h más que suficiente para su época. Uno de sus puntos fuerte a nuestro parecer es la capacidad del maletero de 634litros lo que permitía poder llevar bastante equipaje.

En definitiva el Corvette C6 fue uno de los coches más bonitos de su etapa con algunas diferencias respecto a su antecesor el C5, pero unas diferencias que le daban un carácter más moderno y agresivo. Esperemos que este nuevo Corvette que lleva ya tiempo entre nosotros dure y nos marque como el anterior. 





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